Seminario de formación de profesores ELE en Austria.

El 9 y 10 de noviembre estuvimos en  el Bildungshaus Schloss Puchberg, en Wels, cerca de Linz , Austria.  Allí tuvimos la suerte de compartir una jornada de formación con enfoque en las TIC con un grupo de 15 profesores austriacos de español. Aquí os dejamos unas pinceladas de lo que hemos intentado compartir con los profes de Austria. Nuestro ponente fue José Carlos Quintano de la Vega, jefe de estudios ELE en Giralda Center (Sevilla), así como editor y creador de contenidos en esta página desde  sus inicios.

AUTONOMÍA, PROTAGONISMO, RESPONSABILIDAD, SATISFACCIÓN

A partir de estos cuatro pilares nos enfrentamos a la educación del siglo XXI, sabiendo que la adquisición de conocimientos ha cambiado radicalmente en los últimos años y que ese avance no va a detenerse sino, todo lo contrario, a incrementarse aún más. Y siendo así, la relación docente-aprendiente debe ser otra.

En primer lugar, la forma en la que los contenidos de nuestra materia llegan a los aprendientes tiene que estar acorde al resto de información y conocimientos a los que tienen alcance. Hacérselos llegar mediante canales “tradicionales” no hace sino alejárselos y presentárselos como algo ajeno. 

 

En este sentido, buscar en la red material susceptible de usarse directamente y/o manipularse para usarse de la forma conveniente, debe ser una actividad común y habitual en el docente actual. Para  ello, realizamos un repaso, a modo de elaboración culinaria, por los ingredientes básicos que tenemos a nuestro alcance para elaborar una receta didáctica del siglo XXI: imágenes, vídeos y audios. Repasamos los repositorios, pero también los editores que nos permiten manipular el material que encontremos, y exponemos posibilidades de explotación contrastadas con cada uno de ellos.

Y en segundo lugar, el papel del docente debe ser, como decimos, algo diferente al mero facilitador de los contenidos/conocimientos. Siendo profesionales de la docencia, debemos desarrollar las estrategias oportunas para que nuestros destinatarios continúen con su aprendizaje y, al mismo tiempo, valernos de sus competencias digitales para que éste pueda desarrollarse y dar frutos en ese ámbito.

Para ser conscientes de ello, proponemos varias tareas en las que el docente asume el papel de guía de la tarea, propone objetivos, etc, y puede permanecer ajeno al uso de la tecnología, siendo los aprendientes los que partiendo de su competencia digital lo desarrollan todo.

En definitiva, partir de lo actual, cercano, amigable, para fomentar la autonomía de los aprendientes. Una autonomía que les va a colocar en el foco del proceso de adquisición de la lengua meta, protagonistas absolutos del mismo. Lo que implicará una mayor responsabilidad en el mismo, pero que desembocará en la satisfacción personal de haber alcanzado los objetivos por sí mismos.